miércoles, 23 de febrero de 2011

Gadafi se atrinchera en Trípoli tras perder ciudades al este y al oeste


Fuente: www.elpais.com
Nota: ÁLVARO DE CÓZAR

Los rebeldes controlan nuevas ciudades y arrinconan al régimen en la capital.- Italia sostiene que la represión de las protestas se ha cobrado ya 1.000 muertos.- El régimen amenaza a los periodistas internacionales al asegurar que los considera "colaboradores de Al Qaeda"


El sabor de la libertad recuperada es intenso y contagioso y las ciudades del oeste de Libia también parecen querer experimentarlo. Hasta el martes, la revuelta solo llegaba hasta el este, a lugares como Bengasi y Tobruk, donde miles de personas han tomado el control. Sus compatriotas del oeste se les unieron ayer, según los testimonios de los que huyen de los enfrentamientos y se refugian en Túnez.


Cabeza de la revolución

La revuelta libia mantiene el vigor pese a las amenazas pronunciadas el martes por Muamar el Gadafi, el dictador que dirige el país desde hace 42 años. En el oeste, donde se están produciendo fuertes combates, según testigos que llegan a la frontera con Túnez. La situación de los partidarios de Gadafi es tan desesperada que 17 pilotos de la Fuerza Aérea de Libia han sido ejecutados en Trípoli tras negarse a bombardear barrios en poder de los rebeldes de la ciudad de Zauia, a 44 kilómetros de la capital, según fuentes libias relacionadas con el Ejército, informa Ignacio Cembrero. El diario Quryna -perteneciente a un grupo mediático propiedad de un hijo de Gadafi- informa de que un avión militar se ha estrellado a las afueras de la ciudad, sin causar víctimas. El motivo: el piloto y el copiloto del aparato, un Sukoi 22, han saltado en paracaídas para evitar cumplir la orden de bombardear la ciudad.

Los informes de los refugiados que cruzan la frontera hacia Libia informan de que los combates son muy intensos tanto en las ciudades como en las carreteras. De confirmarse los informes, Gadafi prácticamente no controlaría más que el sur de Trípoli. Esos informes dicen que los 200 kilómetros que separan el puesto fronterizo de Ras el Adjir de Trípoli están llenos de retenes controlados por soldados libios, todavía seguidores del dictador. Sin embargo, en al menos tres ciudades de ese trayecto, Zuara, Zauiya y Sabratha, así como Musratha, más al este de la capital, los rebeldes han conseguido vencer. Otras fuentes señalan que solo van camino de ello. Los rebeldes en esa zona entre la carretera que bordea la costa y las montañas son tres tribus que parecen haberse hecho con el control: nawayel, loregim y jewailed.

En cualquier caso, lo que parece claro es que la estrategia de dejar el este en manos de la revuelta y concentrar sus fuerzas en la parte occidental del país no está teniendo los resultados que esperaba Muamar el Gadafi, cada vez más arrinconado en la capital y cuya única fuerza son los soldados que aún le siguen y las milicias de mercenarios africanos, que han sembrado el pánico en Trípoli.

Todos los testimonios que llegan hasta la frontera desde allí les describen como hombres temibles armados que disparan y matan a todo aquel que encuentran a su paso. Ellos, según cuentan los refugiados, han convertido la capital del país en una ciudad fantasma. El aeropuerto de Trípoli, según contó una pasajera a la agencia Associated Press, era ayer "asediado" por miles de personas que pretendían salir del país y se había convertido en un "caos total".

El número de muertos sigue siendo todavía una incógnita y oscila entre los 300 declarados por el régimen, los 1.000 considerados verosímiles por el ministro de Exteriores italiano, Franco Frattini, y los 10.000 que señala la cadena Al Arabiya.

En ese escenario, Gadafi se ha convertido en un hombre ensimismado por sus propios y largos discursos que pierde apoyos según pasan las horas. A las dimisiones de los ministros de Justicia y Emigración, se ha sumado la del ministro del Interior y antiguo compañero de armas, el general Abdulá Yunis, que anunció su adhesión a la denominada Revolución del 17 de Febrero, que reclama la salida del dictador. El ministro pidió al Ejército que se sume a los manifestantes y respalde sus demandas "legítimas". El exministro de Justicia Mustafá Abud al Jeleil ha asegurado que tiene "pruebas" de que Gadafi ordenó el atentado de Lockerbie, en el que 270 personas fallecieron en 1988.

Las autoridades de Malta negaron ayer permiso de aterrizaje para un avión libio a bordo del cual supuestamente viajaba Aisha Gadafi, hija del dictador, según informó Al Yazira. Ella misma desmintió poco después en una televisión estatal libia que hubiera abandonado el país, informa France Presse.

"Perderá y tendrá que irse o morirá en Trípoli, pero nada podrá evitar que el pueblo acabe con él", dice en el puesto fronterizo de Ras el Adjir un libio que se envuelve con la antigua bandera tricolor del reino de Libia (1951-1969) en lugar de la actual, de color verde, adoptada en 1977. Esa bandera todavía se divisa desde Túnez al final de la frontera, en la parte libia y todavía inaccesible. El puesto fronterizo es el punto de encuentro de periodistas, ONG y ciudadanos tunecinos que se acercan a ver la llegada de los refugiados, unos 10.000 en los dos últimos días, la mayoría tunecinos o de otras nacionalidades que trabajaban en Libia. A medida que iban pasando, cargados de maletas y bolsas de plástico, los tunecinos les recibían con algunos gritos utilizados en las protestas que acabaron hace más de un mes con la huida del dictador de Túnez, Ben Ali. "Dégage, dégage... [lárgate]. Lo gritamos entonces contra él y lo dijeron también los egipcios con Mubarak. Es el momento de los libios", comenta un habitante de la ciudad tunecina de Ben Gardan, a 35 kilómetros de la frontera, que se había desplazado hasta la aduana para dar la bienvenida a los refugiados.

Algunos de ellos mostraban pruebas de las medidas que el régimen está aplicando a los extranjeros. Un joven se quitó la camiseta delante de los periodistas y enseñó la espalda llena de marcas de haber recibido palos hasta la extenuación. "Soy tunecino y la policía de allí nos odia porque conseguimos lo que queríamos en Túnez, echar al dictador. Eso nos convierte en objetivo", explicaba.

Las informaciones que proceden de todo el país siguen sin estar confirmadas, pero poco a poco las imágenes van llegando, pese a los esfuerzos del régimen por desconectar a los libios, ya sea confiscando tarjetas de móvil o impidiendo el uso de Internet. La revolución libia se parece a la vivida por tunecinos y egipcios. La marea de informaciones desde las redes sociales o el portal de vídeos Youtube es imparable.

El Gobierno libio ha respondido con nuevas amenazas, señalando que una de las regiones orientales está bajo control de Al Qaeda y que los reporteros internacionales que han cruzado la frontera son considerados "colaboradores de Al Qaeda". El régimen, como hizo Gadafi en su discurso, sigue vinculando las revueltas con supuestos elementos terroristas para intentar legitimar así el desmedido uso de la fuerza que ha empleado en la represión. Mientras, la presión internacional sigue en aumento. Bruselas ha encargado ya una lista de posibles sanciones, una medida que también está estudiando Washington.

Peor en Bengasi, la segunda ciudad del país y principal bastión de la protesta, los manifestantes ya han tomado por completo el poder, según han podido comprobar reporteros de Reuters. Miles de personas ocupan las calles de esta localidad, situada 1.200 kilómetros al este de la capital, Trípoli, y festejan el fin del poder de Gadafi. La situación es similar a la del resto de ciudades. Testigos y periodistas que han logrado entrar en el país por Egipto confirman que la ciudad fronteriza de Musaid está también en manos de los manifestantes. Lo mismo pasa, avanzando 150 kilómetros hacia el oeste, en Tobruk, un puerto estratégico en el distrito más próximo a Egipto. Los militares decidieron apoyar allí las protestas y este miércoles, por primera vez, se han podido ver imágenes en directo de una manifestación anti-Gadafi porque han entrado televisiones internacionales.

http://www.elpais.com/articulo/internacional/Gadafi/atrinchera/Tripoli/perder/ciudades/oeste/elpepuint/20110224elpepuint_3/Tes

"Bienvenidos a la nueva Libia"


Fuente: www.elpais.com
Nota; NURIA TESÓN

Las ciudades del este del país celebran el triunfo de las revueltas frente a Gadafi.- En la principal plaza de Tobruk, rebautizada en honor al Pueblo, se lanzan disparos al aire y se quema un monigote que representa al dictador derrocado

"Bienvenidos a la nueva Libia", grita un niño desde la vereda, agitando su arma de juguete entre una muchedumbre de manifestantes. Desde el pasado 18 de febrero Tobruk está en manos de los rebeldes que se han levantado en todo el país contra Muamar el Gadafi. En la plaza del Pueblo, el nuevo nombre que han dado los ciudadanos al lugar donde se han producido las principales manifestaciones, el edificio abrasado que albergaba la comisaría central de policía es el escenario de una imagen que ejemplifica la ira de Libia contra su dictador. Un monigote de trapo con el rostro del tirano dibujado pende de una soga sobre la multitud enfervorecida. Los fusiles Kaláshnikov lanzan ráfagas al aire entre el griterío de los manifestantes. Un militar se asoma por una ventana tocado con una gorrilla roja y prende fuego al muñeco ante el delirio de la muchedumbre. "Ilegal, ilegal, Gadafi ilegal!", vociferan.

La ciudad de Tobruk también está plagada de edificios quemados y cubiertos de pintadas. Un aire revolucionario lo impregna todo. Los niños corren por la calle de espaldas al mar Mediterráneo, al que se abre la ciudad, portando banderas: rojas, negras y verdes con una media luna y una estrella en el centro. La primera enseña de Libia tras la independencia. "El pueblo la ha recuperado porque no quiere a este dictador, queremos que nuestro país nos pertenezca", cuenta Mohamed. Y su primer paso ha sido repudiar la enseña que asocian a Gadafi.

La playa de Tobruk parece ajena a la batalla que se ha librado en sus calles. Contra una arena clara rompen olas bajas de un azul profundo. Algunas barcazas están amarradas muy cerca de la costa con las redes recogidas. Aún se desconoce el número de muertos que está dejando atrás la locura de Gadafi. "Nos indignó el modo en que nos habló, pero nos dimos cuenta de lo asustado y desesperado que estaba", considera Mohamed, uno de los impulsores de la protesta en la ciudad. "Luchamos y vencimos. El Ejército se unió a nosotros pasada la primera noche y la policía lo ha hecho días después. Ahora la ciudad es nuestra", explica.

La situación de Tobruk no es una excepción en la parte oriental de Libia. Bengasi, segunda ciudad del país (en torno al millón de habitantes) y bastión de la revuelta, también está bajo control de los manifestantes. "Bengasi está bien... No hay peligro ahora", ha dicho Farhan Abou Mogthab, un trabajador sirio de 40 años de edad, en declaraciones a Reuters. Los habitantes de la ciudad han comenzado a formar comités populares para organizar los asuntos públicos. Lo mismo pasa en Musaid, en la misma frontera con Egipto, o en Derna. En este último caso, lo ha reconocido el propio régimen cuando el viceministro de Exteriores ha relatado a embajadores europeos que Al Qaeda había formado allí un "emirato islámico". Un vecino de la ciudad, de en torno a 50.000 habitantes, lo ha expresado a los reporteros de France Presse de otro modo: "El muro del miedo ha caído".




http://www.elpais.com/articulo/internacional/Bienvenidos/nueva/Libia/elpepuint/20110223elpepuint_18/Tes

Avión se estrella después de que sus pilotos rechazasen bombardear a manifestantes


Un avión militar se estrelló hoy después de que sus dos pilotos saltasen en paracaídas tras rechazar bombardear la ciudad de Bengasi y otra localidad, en el este del país, controlada por los participantes en las revueltas contra el régimen de Gadafi, según el diario libio Quryna.


Según el diario, que cita a un coronel del Ejército en la base militar de Bnina, el avión era un Sukhoi 22 de construcción rusa y se estrelló al oeste de la localidad de Jedebia, a cerca de 160 kilómetros al suroeste de Bengasi.


El piloto y el copiloto, identificados como Abdelslam Atya y Ali Omar Gadafi, rechazaron bombardear la segunda ciudad libia y otra localidad de la zona, por lo que decidieron saltar en paracaídas, indicó Quryna, cuya redacción central se encuentra en Bengasi.
Esta información fue recogida también por la cadena Al Yazira, que citó al general del Ejército y jefe militar de la región de Tobruk, Suleiman Mahmud.


El general dijo que uno de los pilotos que se lanzó en paracaídas era un coronel.
Quryna publicó además hoy el mensaje íntegro de la dimisión del ex ministro de Interior libio, Abdul Fatah Yunis.


En ese mensaje, el ministro -que dimitió en protesta contra la actuación violenta del régimen- asegura que Gadafi le informó de su intención de bombardear Bengasi desde el aire y que él le suplicó que no llevase a cabo esa acción.

EFE

http://www.eldeber.com.bo/2011/2011-02-23/vernotaahora.php?id=110223121211

30° aniversario del 23f


Hoy se cumplen treinta años del asalto al Congreso de los Diputados (España) perpetrado por el teniente coronel Antonio Tejero, los hechos se desencadenaron a las 18.22 del 23 de febrero de 1981, durante la sesión de votación para la investidura del candidato a la Presidencia del Gobierno, Leopoldo Calvo-Sotelo.

martes, 22 de febrero de 2011

"Helicópteros y mercenarios disparan contra la gente"


Testigos relatan a EL PAÍS la campaña de terror de Gadafi contra la población civil.-El aeropuerto de Bengasi, destruido tras los choques entre manifestantes y el Ejército libio


El régimen de Muamar el Gadafi continúa, por segundo día consecutivo, con su campaña de terror contra la población civil. Después de que ayer los militares atacaran varios objetivos en la capital libia con cazabombarderos y helicópteros, el régimen ha recurrido hoy a mercenarios fuertemente armados que patrullan las calles de Trípoli para dar caza a los opositores. Un ciudadano español que reside en Trípoli ha asegurado a este periódico que "los helicópteros están sobrevolando la ciudad disparando contra la gente. Mercenarios en coches patrullan la ciudad y disparan también". Este testigo, que ha preferido guardar el anonimato por razones de seguridad, ha asegurado que "salir a la calle es complicado" y que la situación en los aeropuertos es caótica. "Más de 3.000 turcos esperan a las puertas del aeropuerto para coger un vuelo y dejar el país". Abandonar el país africano se ha convertido en una misión imposible. "En las fronteras está comenzado el pillaje y si intentas salir por los pasos fronterizos de Túnez o Egipto te quitan el dinero, el móvil y tus pertenencias". El acceso a Internet en Trípoli también se ha convertido en una odisea. "No sé lo que me durará la conexion ya que nos la cortan cada dos por tres", se ha quejado este español.

Las comunicaciones con el país son muy difíciles, como confirman miembros de la comunidad libia en Madrid, que contactan a duras penas con sus familiares y amigos. Muchos ciudadanos, cuentan, que tienen tarjetas SIM tunecinas o egipcias, se acercan a las fronteras con estos países para poder llamar al exterior. Khaled Shari, cofundador de la Casa Libia en España, con sede en Bilbao, consiguió hablar a las dos de la madrugada con su hermano, que vive en Zliten, a 150 kilómetros de Trípoli. "La situación es muy alarmante. Hay cadáveres por la calle, y todo lo que se dice es poco" explica. En Trípoli la gente tiene pánico, asegura, porque hay grupos de mercenarios africanos -según cuenta, traídos en vuelos fletados desde distintos países africanos, y contratados por 2.000 dólares al día- que "disparan indiscriminadamente a todo lo que se mueva". Otro libio residente en España, Sufian Fahm, cuenta que las noticias que les llegan de Trípoli describen una "masacre total". "Están matando a todo lo que se mueva, y la gente está cayendo como moscas".

"Siento miedo"

Amira, una joven libia que aguanta como puede el castigo del Ejército, ha confesado, en conversación telefónica, "sentir miedo". "Pero soy libia. Nací en este país y moriré en él", ha proclamado a continuación. "No nos atrevemos a salir de casa. A través de las ventanas vemos disparar a los soldados continuamente y se oyen gritos", dice. Amira, que es profesora en una guardería en Trípoli, tiene una hermana que reside en Madrid, y ella también está aportando su granito de arena para propiciar el cambio en Libia. "Protesta delante de la Embajada de Libia en España con otros residentes libios en España", declara orgullosa. La Casa Libia ha organizado una concentración en apoyo a los pueblos de Libia y de Bahréin en la Plaza Sant Jaume de Barcelona el jueves a las 20:00 horas. La convocatoria está corriendo como la pólvora en Facebook. Al igual que el otro joven español, Amira confiesa que tiene serios problemas para comunicarse con el exterior. "La línea telefónica se corta cuando menos lo esperas e Internet se cae con frecuencia".

Un ingeniero libio contactado por EL PAÍS a través de Skype ha contado que la ciudad a primera hora de la mañana estaba tranquila y que se podía ver a gente buscando pan y gasolina. Este residente en Trípoli ha explicado que muchas de las barricadas han sido levantadas para impedir el paso de los vehículos del Ejército con armamento pesado. Una de las plazas del centro ha sido escenario de una manifestación de partidarios de Gadafi que han ondeado banderas verdes y han adornado sus coches con fotografías del líder líbio. Algunos iban armados y han efectuado disparos al aire con la intención de amedrentar a la gente para que vuelva a sus casas, según este testimonio.

Salem Gnan, un portavoz del Frente Nacional para la Salvación de Libia, ha explicado al británico The Guardian que ha contactado con su cuñado en Trípoli esta mañana y le ha hablado de "cadáveres tirados en las calles". "Hay informaciones de que el principal hospital de la ciudad ha sido bombarderado y todo aquel que está en la calle, especialmente si forman grupos de tres o cuatro personas, es disparado por los soldados", explica Gnan. "El régimen hace todo lo que puede para mantenerse en el poder y la gente se está empezando a desesperar. Necesitan comida y agua".

Otro ciudadano libio ha recorrido en coche algunos barrios de la capital libia y ha relatado lo que ha visto en un foro de expatriados en Internet. Según este testimonio, el acceso a la Plaza Verde, en el centro de la ciudad, está bloqueado por el Ejército. Algunos edificios siguen en llamas y se han levantado barricadas con neumáticos en varias calles. Todavía se ven por algunos rincones retratos a medio quemar de Gadafi y pintadas contra el líder libio. Las gasolineras registran largas colas de gente en busca de combustible. La mayoría de comercios están cerrados y los pocos que están abiertos están desabastecidos de productos de primera necesidad como harina, arroz, tomate, pasta o leche.

El aeropuerto de Bengasi, destruido

La situación también es extremadamente complicada en el este de Libia. El aeropuerto de Bengasi, bastión de la resistencia al régimen de Gadafi, ha amanecido este martes con sus pistas de aterrizaje completamente destruidas e inutilizadas, según ha relatado el ministro egipcio de Exteriores Ahmed Aboul Gheit. Esta noticia, que no ha podido ser confirmada por ninguna otra fuente, es una prueba más de que el régimen de Gadafi ha perdido el control de esa zona del país, y ciudades como Bengasi , Musratha, Tobruk y Sirte han sido liberadas por los manifestantes después de varios días de duros enfrentamientos que han terminado con la estampida de los militares. No obstante, la situación en esa ciudad y en la capital Trípoli sigue siendo muy confusa a estas horas, debido al cerrojazo informativo que ha impuesto el régimen tras someter a su población a un castigo áreo sin precedentes en la historia reciente de este país árabe.

Elisenda López, una catalana que reside en Lugo y que está casada con un británico, explica que su marido está atrapado en Bengasi. "Anoche fue la última vez que hablé con él. Estaba atrincherado con unos italianos en el hotel Al-Hurra", cuenta la pareja de David Livingstone. La embajada británica ya advirtió el sábado de "la extrema peligrosidad de viajar por carretera". Ya que el aeropuerto está destruido, la única opción para ser evacuado es coger un ferry a Malta o arriesgarse a emprender una ruta por carretera hasta la frontera con Egipto.

Ben Wedeman, uno de los pocos periodistas occidentales que ha logrado entrar en Libia, confirma las informaciones sobre la situación en Bengasi. Allí, según este reportero estadounidense de CNN, la oposición ha empezado a organizarse en "comités populares" para paliar la ausencia de autoridad y restablecer el orden después de expulsar al Ejército de la zona. Grupos de civiles sin uniforme y armados con pistolas y fusiles se han desplegado en las calles de las poblaciones del este de Libia mientras los líderes de la oposición se han hecho con el control de la mayoría de la región.

Noticia elaborada con información de Cecilia Jan, Aurora Muñoz, Fernando Navarro, Gloria Rodríguez-Pina, Miguel Ángel Medina e Iván de Moneo

http://www.elpais.com/articulo/internacional/Helicopteros/mercenarios/disparan/gente/elpepuint/20110222elpepuint_12/Tes

miércoles, 16 de febrero de 2011

China, segunda economía del mundo por delante de Japón



Japón quedó relegado en 2010 a la tercera economía mundial ante el imparable empuje de China, todo un cambio de era para un país que desde 1968 solo era superado por Estados Unidos en cuanto al tamaño de su PIB.

El Gobierno nipón confirmó que en 2010 el valor nominal de su Producto Interior Bruto fue inferior al de China, 5,47 billones de dólares frente a los seis billones anunciados por Pekín el 20 de enero cuando dio a conocer un crecimiento de más del 10 por ciento.

La crisis de la que Japón no logra despegarse desde hace 20 años, con lentas tasas de actividad económica, persistente deflación y un serio problema demográfico, contrasta con el fuerte crecimiento de China, impulsado por su motor exportador y apetito por el consumo.

En 2010, la economía japonesa creció un 3,9 por ciento en términos reales en su primer avance en tres años, después de haberse contraído un 6,3 por ciento en 2009 a causa del impacto de la crisis económica mundial.

Mientras, el PIB de China subió un 9,2 por ciento en 2009 y un 10,3 por ciento en 2010, y, de seguir así, en veinte años podría superar a Estados Unidos como primera potencia mundial, según varios estudios.

No obstante, las dos potencias asiáticas siguen muy alejadas en cuanto al reparto de la renta per capita pues en Japón, uno de los países más ricos del mundo, es diez veces superior a la de China (42.431 dólares frente a 4.412 dólares).

"No luchamos por ser los primeros sino por mejorar el bienestar de la población. Desde ese punto de vista, nos felicitamos por el avance de China como país vecino", aseguró hoy el ministro de Política Económica, Kaoru Yosano.

El Ejecutivo nipón tiene mayores preocupaciones, como hacer frente a una deuda pública que en 2010 duplicó su PIB (más de once billones de dólares) y al acelerado envejecimiento de la población, con su consiguiente impacto en las cuentas de la seguridad social.

Con el 23 por ciento de sus 127 millones de habitantes mayores de 65 años, Japón es hoy en día el país que envejece más rápidamente del mundo, lo que complica al Gobierno del primer ministro, Naoto Kan, la tarea de enderezar las finanzas públicas.

Además, la Oficina japonesa del Gabinete informó hoy de que entre octubre y diciembre el PIB nipón se contrajo un 1,1 por ciento en tasa anualizada, por primera vez desde julio-septiembre de 2009, y que cayó un 0,3 por ciento con respecto al trimestre anterior.

Yosano consideró temporal esta contracción y auguró que la actividad económica volverá a ser positiva en Japón durante el actual trimestre, último del año fiscal que concluye en marzo. "El Banco de Japón y el Gobierno compartimos la misma visión de que la economía atraviesa un parón, pero que repuntará al alza", dijo el ministro, citado por la agencia local Kyodo.

La contracción de Japón entre octubre y diciembre se debió sobre todo al retroceso del 0,7 por ciento en el consumo privado, que supone el 60 por ciento del PIB, y al recorte de otras siete décimas en las exportaciones, uno de los motores económicos del país.

Las perspectivas para el actual trimestre son más halagüeñas, con pesos pesados como Toyota, Sony o Nissan revisando al alza sus perspectivas anuales de ganancias por la recuperación en Asia y otras regiones, si bien la fortaleza del yen afectará a sus ventas.

La Bolsa de Tokio, que desde hace tiempo descontaba que Japón perdería su título de segunda economía mundial, hizo hoy caso omiso del dato del PIB y cerró con una subida del 1,13 por ciento, alentada por la ligera depreciación de la divisa japonesa.

EFE


Nota; El PIB de China subió un 9,2% en 2009 y un 10,3% en 2010, y, de seguir así, en veinte años podría superar a Estados Unidos como primera potencia mundial, según varios estudios.

martes, 15 de febrero de 2011

¿Se puede dejar de usar Windows en las empresas?

Google por fin dio el paso de deshacerse del sistema operativo Windows dentro de sus instalaciones, principalmente por motivos de seguridad (exacto el ataque de los hackers chinos). Google adoptará Mac OS X de Apple dejando libre la opción de que los usuarios puedan optar por Linux, en alguna de sus variantes.

¿Puede esto aplicarse a Latinoamerica o al Perú? ¿Alguna empresa tomaría una decisión de esta magnitud en el país? Difícil pero no imposible. Existen a mi entender muchas puntos a favor y otros en contra de desprenderse totalmente de Windows.

A favor :

  • Los costos de licencia se terminarían o se reducirían de manera sustancial.
  • Reducción considerable o total de los agujeros de seguridad en el sistema de la empresa.
  • Los usuarios dejarían de manipular la PC como les parezca, más por oscuridad (cuando se deja de hacer algo no porque no se debe hacer sino por que no se sabe como) que por educación del usuario final.
En Contra :
  • Los costos de personal técnico que controle o maneje la red se elevaría. Profesionales que manejen Windows y toda los productos de su familia existen en gran número, no así en Linux por ejemplo, lo cuál elevaría el costo.
  • Reenseñar a los usuarios finales (empleados) el uso de este sistema operativo. La gran mayoría "a patadas" usa y entiende el Windows, usando el Linux en cualquiera de sus distros siento que estarían un poco perdidos. Ojo, en este punto, no es imposible pero si difícil, requiere no solo iniciativa y liderazgo gerencial sino además un compromiso por parte de los usuarios (podría imponerse el pensamiento, ¿Para qué lo aprendo si no me va a servir en otro trabajo?)
  • Un punto que considero vital son los drivers de los equipos y periféricos. Muchos por no decir todos solo traen drivers para Windows y no para Linux ¿Que me hago con una impresora que no puede instalarse? Hago otra salvedad, este punto también puede ser sobrellevado si es que la empresa concentra sus esfuerzos en solo adquirir marcas y modelos que hayan sido previamente probados y se tenga conocimiento que funcione adecuadamente (drivers). Difícil pero no imposible.
Bueno, ya plantee mis puntos de vista.

Saludos.