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lunes, 11 de julio de 2011
El mito de la caverna
martes, 7 de junio de 2011
Organización Territorial en la Ley Marco de Autonomías y Descentralización
Hiroshima, 66 años de censura Nueva York expone al fin las fotos secretas tomadas tras el bombardeo de EE UU
No es que los organizadores hayan querido hacerla coincidir con la estela del escape radiactivo que siguió al tsunami y al terremoto que asoló Japón hace apenas dos meses. Simplemente el destino es caprichoso y así lo ha querido. Pero precisamente por eso, este sobrecogedor archivo de desolación, destrucción y vacío que puede verse hasta el 28 de agosto y que representa esta pequeña pero muy desasosegante exposición de 60 imágenes, es más que efectivo.El lado vencedor de la Segunda Guerra Mundial no quería remordimientos de conciencia entre la opinión pública. De ahí que apenas se hayan visto fotografías de la Hiroshima (y Nagasaki) pos nuclear, lo que convierte esta exposición en un evento extraordinario. Pero que no se hayan visto no significa que no las hubiera. Dos meses después del letal ataque, el presidente Truman envió a aquella ciudad arrasada a un equipo de ingenieros y arquitectos encargados de analizar los daños civiles, económicos y militares provocados por la bomba y que incluía a siete fotógrafos integrantes de la llamada Survey Physical Damage Division. Durante dos meses se dedicaron a fotografiar y analizar los restos de 135 edificios, 52 puentes, maquinaria y estructuras y situaron todos ellos en el mapa de la ciudad, detallando su distancia del epicentro de la bomba y sus daños.
Más de 800 de aquellas fotografías fueron publicadas en un informe secreto de tres tomos titulado Los efectos de la bomba de Hiroshima, Japón que se convirtió en la biblia del Gobierno estadounidense para la construcción de ciudades en los años que siguieron. El informe sugería que para que las urbes patrias fueran más resistentes a un ataque nuclear era necesario trasladar las fábricas a distritos pequeños, (para que, ante un eventual ataque, no se desintegrara la capacidad de producción del país).
Las fotos fueron desclasificadas en la década de los sesenta, se conservaron durante años en el sótano de uno de los ingenieros que elaboró el informe gubernamental y estuvieron a punto de ser pasto de las llamas en un incendio en el que pereció aquel ingeniero. Su hija las tiró a la basura, un joven las rescató, pero después perdió parte de ellas. Las encontró el dueño de un restaurante en la calle en Watertown (Massachussets) en 2000 y con la ayuda de un amigo localizó a su último dueño, organizó una exposición modesta e ignorada y finalmente, en 2006, se convirtieron en parte de la colección del ICP. Ahora este centro les devuelve su descorazonadora importancia.lunes, 28 de febrero de 2011
La revolución árabe y la izquierda latinoamericana


Análisis: JOAQUÍN VILLALOBOS
Fuente: www.elpais.com
En los últimos 50 años, buena parte de la izquierda latinoamericana definió su identidad bajo el paradigma de la revolución social que estableció el modelo cubano, con salud y educación como sus grandes ejes de transformación. La democracia no fue considerada revolucionaria, sino "burguesa". Las derechas y sus dictaduras tampoco tuvieron como paradigma a la democracia, sino a la modernidad mediante el desarrollo económico. Ambas corrientes consideraron que si atendían las necesidades sociales o el progreso económico, las libertades democráticas no tenían importancia. Había en Latinoamérica solo un autoritarismo de izquierda en Cuba, el resto eran dictaduras de derecha. En la primera preferían expulsar a los opositores y en las segundas asesinarlos. El resultado, en ambos casos, fue pobreza sin libertades e inestabilidad durante décadas, con sociedades en conflicto permanente.
Resolver la exclusión social a costa de la exclusión política conduce a conflictos permanentes
Estados Unidos despreció igualmente a la democracia para Latinoamérica, la "alianza para el progreso" puso énfasis en el desarrollo económico y no en las libertades. Con el anticomunismo como política, realizó intervenciones, aisló a Cuba y respaldó dictadores, golpes de Estado, fraudes electorales y matanzas. Esta situación comenzó a cambiar con la política de derechos humanos del Gobierno de James Carter, que fue determinante en la caída del dictador Anastasio Somoza de Nicaragua en 1979. La posición de Carter fue visionaria en plantear los derechos humanos y la inclusión de la izquierda. Sin embargo, la reacción conservadora estadounidense trajo con la administración Reagan el conflicto más cruento que haya vivido el continente. Así, en Centroamérica, durante los 80, cientos de miles murieron en una guerra que, teniendo raíces propias, se interpretó como un apéndice de la guerra fría.
Luego de múltiples luchas populares, los derechos humanos y la democracia comenzaron a convertirse en los valores hegemónicos de la política y en los factores de legitimación de los gobiernos. La izquierda llegó al poder y comenzó la alternancia. La transición comenzó hace aproximadamente 30 años a partir de cambios democráticos ocurridos en diferentes países. Este proceso a pesar de sus imperfecciones, ha permitido que el continente esté viviendo un prolongado período de estabilidad política que apunta a consolidarse.
La caída del muro de Berlín, con la reacción en cadena que produjo en toda Europa del Este, fue una revolución anunciada. Lo que está ocurriendo en el mundo árabe no lo predijo nadie. Antes de Túnez y Egipto dominaba la idea de que la democracia era un valor occidental, culturalmente incompatible con la cultura árabe. Sin embargo, la movilización revolucionaria en los países árabes demuestra que el desarrollo de clases educadas, comunicadas e informadas es incompatible con el autoritarismo. Este logra espacio en sociedades con gran retraso político, económico y social. Detrás de cada crisis terminal de un régimen autoritario hay un conflicto de representación y participación en el poder de nuevos grupos sociales. La democracia está demostrando ser un valor cada vez más universal en la medida que el progreso económico transforma la estructura de clases de los países.
En el momento en que los ciudadanos alcanzan un mayor nivel de educación, la crítica, el disenso y la diversidad de pensamiento se multiplican inevitablemente. Es imposible que todo mundo piense de la misma manera y las formas de pensar de las personas tienden a modificarse con el tiempo y con los cambios de condiciones. No pueden todos ser de derecha o de izquierda, creer en Dios o tener el mismo Dios, eso es absurdo. Cuando el número de ciudadanos con conciencia crítica aumenta sustancialmente se debilita la posibilidad de gobernar a partir de la superstición, la religión, el caudillismo, las dinastías familiares y las verdades únicas del dogmatismo político. La vieja alianza Iglesia, militares y terratenientes, que sostuvo la mayoría de dictaduras del continente, se acabó con el crecimiento de las clases medias y el surgimiento de nuevos grupos de poder económico.
La democracia y los derechos humanos no son solo un asunto ético o ideológico, son una tecnología de gobierno que permite mantener cohesionada a la sociedad en medio de las diferencias y la natural diversidad que la compone. Esto es posible cuando hay clases sociales más educadas que entienden que la tolerancia entre contrarios es fundamental para la convivencia pacifica. Pero lo más importante es que ninguna sociedad polarizada en extremo y con divisiones profundas entre sus habitantes es viable ni tiene posibilidades de desarrollo. Por ello, la exclusión social que deriva en exclusión política es un asunto vital de resolver. América Latina no era viable sin la inclusión de las izquierdas, así como el mundo árabe no lo será sin la tolerancia hacia los islamistas hasta lograr su moderación.
Cuando la sociedad se mantiene cohesionada puede utilizar todas sus capacidades y esto da lugar a una relación directa entre democracia y desarrollo. El empobrecimiento social, moral, intelectual, institucional y económico de Cuba tras 50 años de revolución, contrasta con el desarrollo social, educativo, económico e institucional de Costa Rica, Chile y Uruguay; los tres países con mayor vigencia y cultura democrática del continente. Algo igual ocurrió entre el fracaso de la Europa Oriental dominada por los comunistas y el exitoso desarrollo de la Europa Occidental bajo la influencia de la izquierda socialdemócrata. La actual situación de gran violencia, profunda crisis social, extrema pobreza y riesgo de ser estados fallidos de Haití, Guatemala, El Salvador y Honduras son el resultado de haber vivido las dictaduras más represivas y prolongadas del continente. Los riesgos autoritarios y la extrema polarización que viven Bolivia, Venezuela y Ecuador han resultado de haber excluido social y políticamente a una parte considerable de su población.
Después de medio siglo de revolución cubana, la democracia ha demostrado ser más revolucionaria, más capaz de resolver la pobreza y más eficaz en lograr la participación ciudadana a través del voto y las organizaciones de la sociedad civil. En democracia si divides a tu país perderás. Resolver la exclusión social a costa de la exclusión política conduce a conflictos permanentes y a la pérdida de capacidades vitales para el desarrollo. Cuba ha perdido miles de científicos, escritores, artistas y emprendedores, una gran parte de ellos de izquierda y eso mismo está ocurriendo en Venezuela. La sangría intelectual cubana ha sido tal, que no se puede separar el exitoso desarrollo de Florida del exilio cubano.
Es imposible que un pensamiento único derive en progreso. La clave del desarrollo está en la interacción dialéctica entre diversidad, diferencias, pesos, contrapesos, alternancias, aciertos y errores. Las libertades, las leyes y las instituciones son más importantes para los pobres que el paternalismo autoritario. No querer dejar los gobiernos, envejecer en el poder y heredarle a parientes el gobierno no es revolucionario. La izquierda latinoamericana necesita abandonar el mito cubano para asumir de una vez por todas a la democracia como su identidad. La dictadura cubana y las pretensiones autoritarias de Chávez son los últimos obstáculos a la madurez política del continente y a la continuación delavance de la misma izquierda. No hay régimen autoritario eterno, Castro y Chávez no permanecerán, como no permanecieron las dictaduras centroamericanas, las sudamericanas y ahora las árabes, no importa si son religiosas o liberales, de izquierda o de derecha, los pueblos siempre terminan hartos y las derrumban.
Joaquín Villalobos fue guerrillero salvadoreño y es consultor para la resolución de conflictos internacionales.
viernes, 25 de febrero de 2011
palabras sobre Gadafi del embajador adjunto de Libia ante la ONU
Los opositores cercan a Gadafi en Trípoli y se preparan para tomar el control

Fuente: www.elmundo.es
Muamar Gadafi prefiere morir matando que abandonar el poder que regenta desde hace 40 años. Atrincherado en Trípoli ha realizado un llamamiento a la población para combatir a los rebeldes que, después de haber reforzado el control sobre una parte del país, se encuentran ya a las puertas de la capital libia.
Cercado por la fuerza del pueblo libio que ya controla las principales ciudades del este como Bengasi, Tobruk o Misruata, el dictador ha hecho un llamamiento a la desesperada a sus leales para que aplasten las revueltas.
"Salid a las calles, capturarlos y detened a sus jefes", ha recomendado a sus compatriotas el líder libio, quien ha afirmado en un mensaje radiofónico que su país "avanza hacia la guerra civil, la catástrofe".
Sin aparecer físicamente como en el discurso del pasado martes, Gadafi, que decía dirigirse a los habitantes de la localidad de Zaouiya, ha vuelto a insistir en que no dimitirá, ya que él no ostenta el poder en Libia.
"No tengo un puesto oficial para dimitir, soy el jefe de la revolución. Cedí el poder en 1977 y ahora no tengo más que un poder moral. El poder está en manos del pueblo y de sus comités y no soy responsable de las muertes y las destrucciones", sostuvo Gadafi en su intervención, que duró 15 minutos.
Varios testigos señalaron que las fuerzas de Gadafi atacaron este jueves a decenas de manifestantes que se agolpaban a 50 kilómetros de Trípoli, asesinando a 16 personas e hiriendo a 45.
Sin embargo, y pese a la violenta represión del dictador, los opositores no muestran intención de rendirse. De hecho, hoy es el día clave. El día en el que el pueblo libio prepara una protesta masiva, similar a la que acabó con Hosni Mubarak en Egipto, con el objetivo de acabar con Gadafi.
Entretanto, los sangrientos ataques contra los manifestantes prosiguen, mientras la rebelión se ha propagado al oeste y al sur del país donde nuevas ciudades han caído en manos de los que se oponen al régimen de Trípoli.
Y mientras las pequeñas y grandes ciudades libias caen como fichas de dominó bajo dominio de los rebeldes, el movimiento de deserción en el seno de las fuerzas armadas se ha acelerado sensiblemente.
Como un resumen de la situación en este momento en Libia, el ministro de Justicia dimisionario ha afirmado que a partir de ahora "las cosas se encuentran en manos del pueblo y Gadafi acabará por suicidarse como Hitler".
Mientras tanto, la crisis de Libia ha puesto en jaque a Occidente. EEUU, Italia, Francia y Reino Unido han endurecido su postura y han exigido "el cese inmediato del uso de la fuerza" en el país.
Obama, Berlusconi, Sarkozy y Cameron expresaron "su firme apoyo a los derechos universales del pueblo libio, incluido el derecho de reunión pacífica, la libertad de expresión y la capacidad de decidir su propio destino"
El Pais de España; Entrevista a Carlos Mesa

ENTREVISTA: ALMUERZO CON... ERNESTO SAMPER y CARLOS MESA
"En Twitter te insultan en tu casa" - "El 'blog' ya es historia"
nota de; EZEQUIEL MOLTÓ 25/02/2011Llegan a la cita paseando desde el hotel, disfrutando del invierno primaveral de Alicante. Ernesto Samper (Bogotá, 1950) acaba de estrenarse en Twitter: "Es maravilloso, dejas entrar a tu casa a gente para que te insulte". Carlos Mesa (La Paz, 1953) mantiene activos dos blogs, uno de política y otro sobre fútbol boliviano. "Yo pensaba que era un avanzado, y el blog ya es historia". Los expresidentes de Colombia y Bolivia participan, junto al de Ecuador, Rodrigo Borja, en un ciclo de Caja Mediterráneo sobre Pobreza, justicia social y gobernabilidad en América Latina.
Mesa no toma trago y pide un refresco, y Samper se inclina por la cerveza porque los zumos son "los tragos más aburridos". A Samper, presidente de 1994 a 1998, le llaman el político "más aplomado", porque sufrió un atentado en 1989 en el que recibió 13 impactos de bala. Mesa, que presidió Bolivia entre 2003 y 2005, no oculta su condición y dotes de periodista.
Los dos coinciden en que los grandes retos de Latinoamérica son "las desigualdades sociales, la integración y la gobernabilidad", y debaten sobre los papeles de Wikileaks. "Un ejercicio de transparencia que pone en cuestión la seguridad y los mecanismos de los Estados", apunta Mesa. "Y refleja que los embajadores son unos bocazas", ironiza Samper.
Con las entradas, ensalada de bogavante y alcachofas, la conversación gira hacia la guerrilla. "Los astros se han aliado para acabar con el conflicto", augura Samper, que alaba la actitud de Uribe, Santos y de las FARC. Para ambos contertulios el problema es el narcotráfico, porque supone ingresos económicos; "la guerrilla se financia con los secuestros", recuerda Mesa. La estrategia debe ser "ofrecer poco, pero valioso", recomienda Samper: "Abandonar los secuestros, que no se reclute a menores y seguridad en las escuelas y hospitales", y que el Gobierno "garantice" los derechos humanos. "Es evidente que la política contra el narcotráfico ha sido un error", afirma el expresidente boliviano, quien insta a "barajar todas las hipótesis". Y cuestiona: "¿Qué pasaría con los narcos si EE UU legaliza las drogas?". Samper anima a debatir a fondo el tema. "Hay que legalizarlas, pero con argumentos, y despenalizarlas". Y Mesa aboga por "hacer con las drogas como con el tabaco". Es decir, que el Estado acote los usos hasta que el consumidor "se sienta acorralado y se dé cuenta de que no vale seguir". Pero el tema es complejo, ahora se han invertido los términos: los países consumidores producen (el 60% de la marihuana del mundo se cultiva en EE UU) y los productores son los que más gastan (Brasil es el segundo consumidor de cocaína).
Falta la corrupción. "La sociedad la critica, pero harían lo mismo, por eso hay que ser más indulgentes", afirma Mesa. El expresidente colombiano recuerda que a medida que aumentó la represión contra el narcotráfico hubo más corrupción, y surge el nombre de Berlusconi, "que es como Al Capone, al que no pillaron por lo gordo, sino por la anécdota", recuerda Samper. A los postres y el café evocan los personajes que les impactaron: Fidel Castro, Mitterrand y Felipe González.
A la vanguardia; Los expresidentes de Colombia y Bolivia se adaptan a las redes sociales
